Superar la cuarentena con éxito: Qué hago con mi perro en casa

¿Te preguntas estos días de aislamiento qué hago con mi perro en casa?

En momentos difíciles es cuando nos ponemos a prueba.

El Estado de Alarma generado con el coronavirus es uno de estos momentos excepcionales que tendremos que superar.

Pero hay otros muchos.

Puede que tu perro se ponga enfermo o deba operarse de algo y tenga que pasar un periodo de reposo.

O que te pase a ti, imposibilitándote o limitándote las salidas a la calle.

Porque sí, se puede sacar al perro a pasear un poco y hacer pis fuera de casa.

Pero sus necesidades físicas, sociales y ambientales no se ven cubiertas con una salida cortita a mear aquí al lado.

Así que es momento de poner a funcionar la máquina y echarle imaginación.

Por él y por ti.

El ejercicio no tiene por qué ser físico

Puedes estimular a tu perro con ejercicios mentales y juegos de olfato.

Los juegos de olfato cansan a tu perro más que correr.

Seguramente habrás oído hablar del enriquecimiento ambiental alguna vez.

Esto son todas las acciones que podemos realizar en su entorno para que éste reproduzca sus innatismos naturales.

O sea. Todo lo que podemos estimular a nuestro perro a que haga cosas de perro.

Cuando estás confinado en casa no puedes alentar su dimensión social, pero esto no quiere decir que os dediquéis todo el día a ver Netflix.

De la misma manera que tú te mantienes activo a través de tu ordenador mediante el teletrabajo, a través de tus redes sociales, limpias aquellos rincones olvidados o sales al balcón a aplaudir…

Tu perro necesita un extra de trabajo perruno para sobrellevar el encierro de la mejor forma posible.

Deja su comedero guardado toda la cuarentena

A partir de hoy, vas a inventar formas diferentes de dar la comida a tu perro sin usar su plato.

Cada vez que alimentes a tu perro va a ser una excusa para hacerle pensar un rato.

Para esto puedes usar juguetes interactivos: Kong Clásico, Kong Wobbler, Ovni Twist’n Treat

Puedes hacer juguetes caseros. Tan sencillo como por ejemplo meter su comida dentro de un cartón de papel higiénico (vacío) y chafar los extremos.

Puedes envolver su comida en una toalla o en papel de regalo o de periódico.

No importa el dinero que hayas invertido en el juguete o lo elaborado que éste sea, lo importante es que tu perro, dos o tres veces al día, tenga que darle vueltas al coco para conseguir su comida.

Enséñale a sentarse o tumbarse

Alguna postura que no conozca. Puede ser aprender a hacer la croqueta.

El procedimiento es sencillo.

Coges unas cuantas chuches para hacer varias repeticiones del ejercicio (sin agotarlo, da igual que no salga el primer día), por ejemplo 10.

Se trata de guiar a tu perro manteniendo la chuche en la mano a la altura de su hocico, para que adopte la postura que queremos practicar.

El procedimiento es: en primer lugar le dices el comando que vas a practicar (sienta, tumba…), acto seguido guías su postura con la comida.

Si consigues la postura a la primera: GENIAL! BRAVO! Lo premias verbalmente, después le das su chuche, y acto seguido le das mucho amor.

Si la postura es más complicada para tu perro y necesitas más repeticiones, ve premiando cada paso y vas aproximando la postura, te pongo un ejemplo:

A tu perro le cuesta tumbarse a la primera. No pasa nada, premias cuando se agache, después cuando se agache estando sentado, después cuando apoye un codo en el suelo… ve aproximando paso a paso.

La rapidez en aprenderlo depende también de la pericia con la que lo guías: si está sentado y quieres que se tumbe, prueba a ir alejando la comida de su hocico a la vez que la bajas por ejemplo.

Puedes «ayudar» a tu perro a coger la postura sin forzar: es mejor que intentes arrastrar sus patas hacia delante si quieres un tumbado para que vaya bajando a que lo empujes hacia el suelo: normalmente si lo empujas (para tumbarse o sentarse), el perro tiende a oponer resistencia. Se trata de un proceso de aprendizaje, no de una lucha o una imposición.

Juega al escondite

Sí, me has leído bien.

Juega al escondite con tu perro por casa, es un entretenimiento para todos, y, si tienes niños, es el juego perfecto: tu perro siempre la queda?.

Empieza por distraerlo si estáis los dos solos mientras tú te escondes.

Si estáis en familia, que uno se quede con el perro mientras otro (u otros) se esconden.

Empieza poniéndoselo muy fácil, ten en cuenta que él no conoce el juego y puede resultarle muy extraño e incluso estresante.

Escóndete tras una puerta o detrás del sofá, da igual que se te vea un poco, al principio se trata de que tu perro aprenda las reglas del juego.

Una vez escondido, o tú mismo o la persona que tenga a tu perro sujeto, que le pregunte: ¿Dónde está Miguel (o papá, o mami)?. Hazle algún ruido para que vaya en tu busca. Si está muy perdido, di su nombre.

Cuando te encuentre, dale mucho ánimo y mucho amor, y alguna chuche, y volvéis juntos al punto de partida.

Conforme el perro aprenda la metodología del juego, puedes ponerlo más difícil: esconderte bajo una sábana o una cama, esconderos más personas, etc.

Haz juegos de olfato

Cualquier juego en el que tu perro necesite el olfato para superar el reto.

Puedes simplemente echar un puñado de comida esparcido en el suelo para que vaya encontrando los trocitos.

Pero ¡OJO! la comida no debe verse claramente, si no, no es un juego de olfato.

Usa comida del mismo color del suelo, o una alfombra de pelos largos o un trozo de césped artificial para estimular que tu perro necesite usar el olfato para encontrar su premio.

Los juegos de olfato son el gran comodín para quedarse en casa

Usa una alfombra olfativa. Las hay hechas a mano a la venta muy chulas, muchas de ellas ayudan a protectoras de su zona. También hay a la venta otros modelos más industriales por ejemplo en Amazon.

Puedes también esconder comida debajo de vasitos de yogur vacíos y que tenga que encontrar sus premios.

En este juego no tienes por qué esconder comida en todos, puedes esconder sólo en alguno y que tenga que buscarlo.

Esconde sus juguetes por casa y mándalo a buscar sus juguetes o sus pelotas. Como en los demás juegos, empieza por «esconderlo» a su vista, y ve complicando poco a poco.

Una cosa tan sencilla como esconder comida en una mano y que tenga que elegir una de las dos, puede entreteneros un rato.

Haz juegos de autocontrol

Los juegos que desarrollan el autocontrol del perro te aportan doble beneficio: se cansa mucho mentalmente, ya que requiere un gran esfuerzo por su parte, y le van enseñando a estar más tranquilo (también en casa).

Puedes practicar la permanencia: en una postura que conozca muy bien (sentado o tumbado), dile «quieto» y te alejas un paso. Vuelves, y le das mucho amor y le premias.

En este juego es muy importante que lo hagas muy poco a poco, avanzando paso a paso: por ejemplo te alejas un paso, después dos, y acabas de nuevo con un paso.La idea es que siempre la última le parezca super sencilla.

Otro juego para practicar autocontrol con tu perro es ponerle delante una chuche con la mano, y decirle: «espera«.

No se le da la chuche hasta que no se aguanta unos segundos sin darle con la pata, o lamerla, o lloriquear. Debe, simplemente, esperar.

Te digo como en el juego anterior: debes avanzar muy poco a poco, a algunos perros les cuesta muchísimo. Sé muy paciente.

Puedes decirle a tu perro un no suave (informativo) si te lame la mano o intenta mordisquear la chuche, incluso puedes poner la mano a modo de barrera entre él y la otra mano (que sostiene la chuche).

Pero sin empujarlo, ni guiar su movimiento: se trata de que aprenda a controlar por sí mismo.

Y disfrutad de la compañía

Aprovecha para darle un buen cepillado, incluso un baño con tranquilidad.

Dale masajes, acaríciale, disfruta de tu peludo.

Si vives sólo con él, tienes la suerte inmensa de compartir esos momentos junto a tu mejor amigo, así que saboréalo y disfruta.

Y si estáis en familia, seguro que gracias a tu perro las horas se hacen más amenas, así que inventa nuevos juegos.

Yo te propongo cinco opciones para practicar en casa en días (o semanas) en las que no podéis salir a la calle tan a menudo como os gustaría.

Evidentemente, en condiciones normales, lo ideal es practicar estos juegos independientemente de vuestro rato de paseo, o incluso incluirlos en vuestra rutina diaria.

Todos estos juegos son beneficiosos para la salud emocional de tu perro, así que no dudes en practicarlos.

Proporciona a tu perro chuches para roer, a ser posible naturales: huesos de vaca o jamón, cuernos, pellejos secos

Y cualquier entretenimiento que se te ocurra, por ejemplo dale los vasos vacíos del yogur o de la mantequilla de cacahuete para que él los relama (cuidado con el azúcar, no le des flanes ni cosas así).

Y por supuesto mucho ánimo y paciencia. Juntos venceremos.

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